Caminar y ser consciente de tu huella invita a redescubrir el acto de caminar como una práctica cotidiana de atención plena y sostenibilidad. A través de pequeños gestos, como elegir desplazarnos a pie y observar cómo habitamos el espacio, conectamos con nuestro cuerpo, reducimos el impacto ambiental y transformamos cada trayecto en una experiencia más consciente, saludable y respetuosa con el entorno.
Una colilla (también llamada chusta o pava en el lenguaje coloquial) es lo que queda de un cigarrillo consumido. Podríamos definirlo como una huella de un hábito de consumo humano.